
En una pequeña región llena de vida e historia, se encuentran las caras de la moneda, una positiva y una negativa, en la primera instancia aparecen todas las comodidades y el mejoramiento de la calidad
de vida del ser humano a través del trabajo; la contraparte se percibe al romper los lineamientos establecidos por las autoridades correspondientes de cada municipalidad y a la deficiente cultura ambientalista heredada por los antepasados.
En el municipio de Quezaltepque, La Libertad existen diversas problemáticas que frenan el progreso de esta centenaria ciudad, pero entre ellas se indentifica una que afecta a la gran mayoría, en el presente y quizá en el futuro cercano se habla de El Acelerado Incremento de la Deforestación causado por empresas constructoras en el municipio.
La deforestación causada por las manos destructoras del ser humano, avanza como un cáncer en el municipio y mundo entero, este depreda sin ninguna consideración, irrespetando leyes forestales que intentan proteger la vida que enciende el corazón de turistas y población en general.
Los procesos de urbanización no solo dan solución a problemas cotidianos de muchos salvadoreños, sino que como una espada de doble filo entorpece esfuerzos de organizaciones no gubernamentales (ONG) que velan por una educación Medio Ambiental para recuperar y proteger los recursos que Dios otorgó y que el ser humano a ido escaseando su belleza con las nuevas tecnologías que no estan siendo usadas a favor de ella. La naturaleza aclama a llanto ser rescatada, ahora se puede observar claramente las consecuencias que los actos irracionales del ser pensador ha provocado en el momento que pensó en todo a excepción de la tierra verde que se insinuaba discreta diciendo: "Mírame, por favor tómame en cuenta te seré útil, no quiero hacer daño en un futuro, se que perderé la cordura cuando ya no pueda más con el dolor que me ocasiones..." Lastimosamente la naturaleza se vio ignorada, con el tiempo la Naturaleza fue sufriendo, aguantando todo tipo de tortura y aun asi intentó mantener la cordura. Con los siglos sus nuevas generaciones vivían menos, ellos estaban sabedores de la situación de los humanos, sabían que ellos se reproducían rápidamente y que ellos pronto estorbarían en el camino de la urvanización; en el cual no solo serían útiles según el tipo de madera al que pertenecían. Con el tiempo menos de ellos se veían, pero pronto vendrían las temibles lluvias que causarían un gran alboroto y discordia en la vida de muchos pobladores en zonas deforestadas, que al tener tierras sin árboles, la tierra no sería capaz de retener tanta agua lluvia en su interior y esto ocasionaria un alud que podria enterrar con su tristeza muchas vidas inocentes.
El cuidar la Tierra no es un juego, un chiste, una irrealidad; el cuidar la Tierra es un deber del ser humano al ocupar de ella, solo el hecho de habitarla y creer que somos sus dueños nos hace responsables de cuidarla y velar por ella, porque así como la tratemos y cuidemos, ella lo hará con nosotros...
La deforestación causada por las manos destructoras del ser humano, avanza como un cáncer en el municipio y mundo entero, este depreda sin ninguna consideración, irrespetando leyes forestales que intentan proteger la vida que enciende el corazón de turistas y población en general.
Los procesos de urbanización no solo dan solución a problemas cotidianos de muchos salvadoreños, sino que como una espada de doble filo entorpece esfuerzos de organizaciones no gubernamentales (ONG) que velan por una educación Medio Ambiental para recuperar y proteger los recursos que Dios otorgó y que el ser humano a ido escaseando su belleza con las nuevas tecnologías que no estan siendo usadas a favor de ella. La naturaleza aclama a llanto ser rescatada, ahora se puede observar claramente las consecuencias que los actos irracionales del ser pensador ha provocado en el momento que pensó en todo a excepción de la tierra verde que se insinuaba discreta diciendo: "Mírame, por favor tómame en cuenta te seré útil, no quiero hacer daño en un futuro, se que perderé la cordura cuando ya no pueda más con el dolor que me ocasiones..." Lastimosamente la naturaleza se vio ignorada, con el tiempo la Naturaleza fue sufriendo, aguantando todo tipo de tortura y aun asi intentó mantener la cordura. Con los siglos sus nuevas generaciones vivían menos, ellos estaban sabedores de la situación de los humanos, sabían que ellos se reproducían rápidamente y que ellos pronto estorbarían en el camino de la urvanización; en el cual no solo serían útiles según el tipo de madera al que pertenecían. Con el tiempo menos de ellos se veían, pero pronto vendrían las temibles lluvias que causarían un gran alboroto y discordia en la vida de muchos pobladores en zonas deforestadas, que al tener tierras sin árboles, la tierra no sería capaz de retener tanta agua lluvia en su interior y esto ocasionaria un alud que podria enterrar con su tristeza muchas vidas inocentes.
El cuidar la Tierra no es un juego, un chiste, una irrealidad; el cuidar la Tierra es un deber del ser humano al ocupar de ella, solo el hecho de habitarla y creer que somos sus dueños nos hace responsables de cuidarla y velar por ella, porque así como la tratemos y cuidemos, ella lo hará con nosotros...