Deforestación en El Salvador


Con una extensión de 20.742 km2, El Salvador es el más pequeño de los países de Centroamérica y, a la vez, el que presenta una de las condiciones ambientales más deterioradas, es decir, el dos por ciento del territorio cubierto por bosque natural secundario y más del 75 por ciento de los suelos con algún grado de erosión. A pesar de la reducida cobertura arbórea, la deforestación sigue avanzando en favor de los cafetales y plantaciones forestales, aunque las principales causas de la deforestación parecen estar asociadas a procesos de urbanización y concentración de poblaciones. Esta situación tiene repercusiones sobre la demanda directa de productos forestales.
La población está ligada al uso de los recursos naturales por razones de tradición y costumbres culturales, y también debido a situaciones sociales y económicas. Con una de las densidades de población más altas del mundo (más de 250 habitantes/km2), la presión sobre los recursos naturales casi ha eliminado la vegetación natural del país.
La cobertura arbórea remanente en El Salvador está compuesta por bosque de coníferas formado en un 70 por ciento por Pinus oocarpa (pino ocote), y el resto por P. pseudostrobus (pino blanco), P. caribaea, y en menor cantidad P. ayacahuite y Abies guatemalensis (abeto). La cobertura de coníferas se estima en unas 25.000 ha. Los bosques latifoliados mixtos, esparcidos como relictos de masas arbóreas entre campos agrícolas y ganaderos, se estiman en unas 52.000 ha. Los bosques de manglares, con aproximadamente 39.000 ha, y terrenos con vegetación arbustiva conforman el resto de la cobertura boscosa. Se calcula que entre 1977 y 1996 se produjo una reducción de la cobertura arbórea, la que de 262.308 ha bajó a 225.098 ha. La falta de información precisa dificulta la evaluación del estado actual de los recursos forestales en El Salvador, aunque las observaciones de campo sugieren que el proceso de deforestación ha continuado a un ritmo acelerado, dejando pequeñas áreas aisladas de cobertura boscosa.
Según el Plan de Acción Forestal de El Salvador (PAFES 1994), se han identificado 125 áreas naturales que cubren unos 372 km2 (menos del 1,8 por ciento del territorio); la mayoría de ellas con una extensión bastante reducida, pero con amplia biodiversidad. Al momento, sólo se han declarado cuatro áreas protegidas y 121 áreas propuestas; cabe anotar, sin embargo, que las áreas declaradas no han sido legalizadas.
Dada la baja cobertura forestal en El Salvador, las áreas cafetaleras adquieren importancia desde el punto de vista hidrológico y de provisión de productos energéticos como la leña, dado que la superficie de los cafetales superan a cualquier otra superficie boscosa (entre 13 y 14 por ciento de la superficie del país). La demanda por leña ha aumentado en importancia, por lo que constituye un factor que contribuye a la deforestación. Las estimaciones son variadas, pero según estudios, entre el 51 y el 69 por ciento del consumo energético del país proviene de la quema de leña. En el campo, la leña representa el 92 por ciento del consumo de energía, lo que junto con la demanda por más tierra para fines agrícolas y pastizales ha incrementado la deforestación a un promedio estimado de 4.500 ha por año.
Aunque la información documental está dispersa y es difícil de corroborar, varios estudios y múltiples experiencias anecdóticas indican que el consumo de leña ya sobrepasa la producción sostenible. La demanda principal emana de tres fuentes de usuarios: hogares, industrias (beneficios, ingenios, caleras, salineras, ladrilleras) y negocios alimenticios (panaderías, tortillerías, comedores, pupuserías, y otros). A nivel del país, el 77 por ciento de la población utiliza leña para cocinar. Si bien no se ha determinado qué porcentaje de estas familias compran la leña, se sabe que el precio de la misma se ha incrementado entre 400 por ciento y 1.200 por ciento durante los últimos diez años, mientras que el salario mínimo rural ha aumentado sólo en un 100 por ciento. Por otra parte, el promedio de tiempo empleado para recoger la leña ha aumentado de tres a cuatro veces en el mismo período.

La deforestación En El salvador


 La '''deforestación''' es el proceso de desaparición de los bosques o masas forestales, fundamentalmente causada por la actividad humana. Está directamente causada por la acción del hombre sobre la naturaleza, principalmente debido a las talas realizadas por la industria maderera, así como para la obtención de suelo para cultivos agrícolas

Causas de la deforectacion


La deforestación es el producto de la interacción de numerosas fuerzas ecológicas, sociales, económicas, culturales y políticas en una región dada. La combinación de estas fuerzas varía según las décadas y los países, por lo que las generalizaciones son peligrosas. En la mayoría de los casos, la deforestación es un proceso que involucra la competencia entre diferentes usuarios de la tierra por los escasos recursos disponibles, un proceso exacerbado por políticas contraproducentes e instituciones débiles.


Consecuencias de la deforestación

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que las plantaciones de reforestación no sustituyen en ningún caso al bosque, ya que éste es un ecosistema que tarda décadas y en algunos casos.

CAUSAS DE LA DEFORESTACION




CAUSAS DIRECTAS

Las causas de la deforestación se pueden dividir en dos, las causas directas y las causas indirectas.
Entre las principales causas directas están: 
 
A) La explotación maderera de los bosques. El maderero, cuando se lleva a cabo con fines industriales, se realiza a gran escala, convirtiéndose en una de las principales causas de la deforestación a nivel mundial.
B) La sustitución de los bosques para la agricultura y la ganadería. El suelo de los bosques es un suelo pobre para dichas prácticas, por lo que a los pocos años se convierte en una tierra totalmente degradada.
C) La urbanización.
D) La minería y la actividad petrolera.
E) La construcción de infraestructuras, represas hidroeléctricas donde se inundan áreas boscosas, carreteras, entre otras.
F) Los incendios forestales.
G) La lluvia ácida.

CAUSAS INDIRECTAS

Las causas indirectas son aquellas que hacen que las causas directas existan. Algunas de ellas son:

A) Los modelos de producción y consumo, que originan una gran demanda de madera, principalmente en los países desarrollados.
 ganadería y 

B) Malas políticas económicas y sociales, algunas de las cuales fomentan la sustitución de los bosques por la agricultura y ganadería a gran escala con el fin de abastecer el mercado internacional, y otras en cambio fuerzan a muchos campesinos pobres a destruir el bosque para poder cultivar la tierra y sobrevivir.

C) La industrialización incontrolada que provoca contaminación y ocasiona las lluvias ácidas.
Las consecuencias de la deforestación son completamente negativas desde todo punto de vista.
La deforestación implica la desaparición de especies animales y vegetales, debido a la perdida de su hábitat. Incide negativamente en la conservación del agua, originando inundaciones o sequías. Provoca la erosión del suelo, así como también el aumento de su temperatura. Como consecuencia se rompe el equilibrio ecológico. Todo esto perjudica a las poblaciones cercanas y a actividades como la agricultura, la la pesca.